El artículo destaca los retos a los que se enfrenta el pueblo de Salquenen, famoso por sus viñedos al pie de los Alpes del Valais, debido a la creciente escasez de agua en verano. Para superar este problema, las autoridades locales están considerando un proyecto «revolucionario» denominado «Lienne-Raspille», cuyo objetivo es almacenar el agua procedente del deshielo en el lago de Tseuzier, situado a 1780 metros de altitud, para utilizarla posteriormente en el riego de los viñedos. Sin embargo, el coste del proyecto, estimado en unos 60 millones de francos, suscita preocupación y debate, en particular con la oposición de WWF. Paralelamente, el pueblo está explorando tecnologías innovadoras, como el sistema de riego automatizado por goteo y la tecnología AQUA4D, capaz de modificar las propiedades físicas del agua para una mejor absorción por parte de las plantas. Si estas soluciones resultan eficaces, podrían permitir un ahorro de más del 40 % de agua en los viñedos de la región.
